El mal de altura o mal de montaña es la forma coloquial de llamar al mal agudo de montaña (MAM), también conocido como soroche o apunamiento. Se da cuando nuestro cuerpo sufre de hipoxia (falta de suministro adecuado de oxígeno), normalmente cuando subimos a mucha altitud. Es importante conocer la existencia y los síntomas de este trastorno si tenemos intención de ascender, ya sea en una excursión o escalando, a más de 2.400m de altura. A mayor altura y a mayor velocidad de ascenso, los síntomas son más graves. Hay que tener en cuenta que el mal agudo de montaña puede llegar a provocar la muerte si no se reacciona adecuadamente, lo que pasa por descender a menor altura hasta que los síntomas disminuyan o desaparezcan por completo.
Normalmente el mal de altura aparece tras 6-10 horas de exposición a la hipoxia y es más frecuente en personas que viven habitualmente a menos de 900m de altura.
En los casos más graves pueden derivar en Edema pulmonar de altitud y edema cerebral de altitud (mareos, nauseas, dolor de cabeza, dificultad respiratoria, tos, son algunos síntomas de este mal). En ambos casos de evolución grave del mal del altura, hay que ser muy conscientes de la gravedad de la situación, que puede provocar la muerte del afectado, y actuar en consecuencia. Si creemos que el mal de montaña ha derivado en un edema pulmonar o edema cerebral de altitud, es absolutamente necesario transportar al afectado a menos altura, tanta como sea posible, y trasladarlo a un hospital lo antes posible.
Fuente informativa: todoaventuras.com
Story by Quique López
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