Dentro de cada ser humano, existe el deseo de sobresalir, sobre todo en algún deporte. Muchos de los padres que hemos nacido negados para estas actividades, volcamos en nuestros hijos esta esperanza.Se inicia un recorrido que termina con la paz y ecuanimidad de los padres.
2.- Solamente el entrenador habla, si bien los papis pueden apoyar en algunos casos ingresando a la piscina con los niños, lo harán sólo para seguir las instrucciones del entrenador. Esto se hace para que los chicos aprendan que aunque les hagan pataletas a los padres, quien tiene la autoridad es el profesor, que no se incomoda con sus pataletas y sobre todo no las permite.
3.- Todos deben hacer calentamiento, es decir unos minutos de localizados y ejercicio cardiovascular. Aunque no les guste, es la manera de iniciar cualquier rutina.
4.- Para aquellos niños que tengan miedo al agua, se deben establecer tiempos de ingreso (esto no es un castigo y todos los deportes deben dar placer). Si hay pataleta sale del agua aunque le encante, si ve que el niño puede reaccionar lo hace dar una vuelta a la piscina y lo reingresa. De lo contrario se ve obligado a finalizar las clases hasta que aprenda a comportarse. Aquí no se permiten engreimientos, manipulaciones: si se porta bien ingresa a nadar, si no, espera fuera, si grita en clase, sale.
5.- La voz del entrenador debe ser amigable, los niños tienen problemas sensoriales y a veces les altera los gritos. Se recomienda utilizar voz clara, fuerte y autoritaria sin mostrar agresividad. Se obtienen muchos resultados si es que los niños piensan que están jugando o lo que hacen es divertido, es ahí donde estriba la importancia del tono de voz.
6.- Para algunos será necesario acompañarlos a caminar de un lado al otro de la piscina. Esos serán sus futuros límites de trabajo, no hay que permitir que se pasen de carril.
7.- Al empezar a mojarles el rostro con agua, si son nerviosos, hacerlo solamente con una caricia con algo de agua en la mano.
8.- Si los niños son temerosos, tomarlos de las manos (colocándonos a su costado) y levantar sus piernas, con bollas al comienzo. En esta etapa, trechos no muy largos, si hemos acostumbrado a los niños a contabilizar sus movimientos en el calentamiento será mas fácil pues podremos contar hasta 5, entonces les podemos soltar las piernas (los brazos siempre sujetados con la otra mano), luego podemos contar hasta 10 y así van a llegar a flotar todo el largo.
9.- Siempre ir de un lado al otro para que se acostumbren dónde se empieza y dónde es la meta. Si jugamos con ellos a correr (¡A sus marcas, listos, ya!) van a entender y aprender jugando donde queda la meta.
10.- Acostumbrarlos a que al llamado o al sonido del silbato, todos salen de la piscina y se cambian. Aconsejar a los padres que en estos momentos es mucho más fácil enseñarles a bañarse y cambiarse sin ayuda, pues estarán motivados por la actividad.
Fuente informativa: portalfitness.com
- 02 agosto 2008
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- Quique López
- Posted in Deporte especial






